Soy la cuarta generación de mujeres de la familia que transforma emociones en trazos, pero la primera que ha decidido conversar directamente con la identidad propia a través de la ilustración. Mi estética combina la elegancia rockera urbana con la precisión técnica heredada: cada línea lleva el peso de una tradición familiar que comenzó con mi bisabuela.
En Chile estudié Artes Visuales con mención en Grabado y Fotografía. Mi búsqueda del lenguaje visual me llevó por cuatro países más: Guadalajara me enseñó sobre la fuerza del color y la tradición; La Habana, sobre el alma del trazo; París, sobre la sofisticación de la línea en técnicas antiguas; Barcelona, sobre la fusión de tradición y vanguardia. No fui la misma después de cada ciudad. Me volví más detallista, más auténtica, más consciente del poder que tiene el arte cuando quieres comunicar y conectar generaciones.
Hoy me especializo en ilustrar íconos culturales y escenas cotidianas, porque creo que figuras como Frida, La Niña de la Perla o una escena de una niña inflando un globo siguen hablándonos en presente y de nosotros mismos. Mi proceso combina investigación histórica con técnicas de ilustración contemporánea: cada pieza pasa por un proceso creativo lento, bocetado conceptual, refinamiento técnico y, finalmente, una validación emocional personal.
En mis años de trabajo en investigación, donde tuve la fortuna de tener mi propio Centro de Artes, El Taller Blanco, que al poco tiempo incorporó una galería de arte: Galería en Blanco, el sueño de darle un espacio a los artistas y difundir el arte. Luego, un restaurante que buscaba algo similar a través de la música y la exposición en muros: Sátvico, y posteriormente Casi Esquina. Ya llevaba años enseñando a vivir el arte en la experiencia. Me mostró que el arte verdadero siempre cuenta una historia que alguien necesita escuchar.
Ahora, entre jeans, el leopardo y los contrastes de colores, encuentro los acentos que definen mi trabajo: elegancia con rebeldía, tradición con innovación, técnica con intuición. Cada ícono que ilustro lleva un pedazo de mi historia y de todas las mujeres artistas que vinieron antes de mí.
Nos leemos en la próxima.